Entrevistas
Veintitres
Ximena Capristo, en Carlos Paz junto a Gerardo Sofovich
“Aprendí mucho de Lanata”
Foto: Marcela Melgar
28-01-2010 /
Luego de trabajar con el periodista, volvió a la revista clásica. Y apunta contra Moria: “Hay señoras que están grandes para ponerse conchero”.
Por Bruno Lazzaro
Es considerada, por muchos, la morocha argentina. Y atributos no le faltan. Dueña de un cuerpo imponente, Ximena Capristo comenzó su carrera ascendente como participante del reality Gran Hermano y desde ahí no paró más. El año pasado fue convocada para ser la vedette de La Rotativa del Maipo, la revista con la que Jorge Lanata se subió por primera vez a las tablas para festejar los cien años del mítico teatro. “Mi objetivo como vedette era llegar al Maipo, y lo cumplí”, afirma desde Carlos Paz donde se presenta todas las noches como la figura femenina de Gracias a la villa, la revista que originó el culebrón del verano por las constantes peleas entre su productor y protagonista Gerardo Sofovich y el conductor Jorge Rial.
–De Lanata a Sofovich parece haber un largo camino. ¿Cuáles son las diferencias de trabajar con uno y otro?
–No tienen nada que ver. No se pueden comparar. Lo que hice en el Maipo fue una revista atípica con un periodista de la talla de Lanata. Con Gerardo estoy trabajando en una obra súper digna, con mucha inversión y gran recibimiento.
–¿Qué aprendió de Lanata?
–Mucho. Lo escuchaba siempre cuando hacía sus monólogos. Hablaba de actualidad, pero también de historia y eran charlas súper entretenidas e interesantes. Me encantó trabajar a su lado porque es un tipo muy familiar con una onda increíble.
–¿Y de Sofovich puede decir lo mismo?
–Fue el primero que me dio la oportunidad después de Gran Hermano. Estuve un año y medio en La Peluquería de los Mateos y a partir de ahí me pude sacar el rótulo del reality y darme a conocer. Gracias a él pude dar un montón de pasos importantes.
–¿Qué tan bueno es ser una chica Sofovich?
–No me considero una chica Sofovich. Hoy estoy trabajando con él, pero ya trabajé con muchos productores. Lo aprecio mucho pero las favoritas de Sofovich siempre terminan mal. Así que nada que ver. En estos momentos tengo la camiseta puesta de la obra, pero después veremos qué es lo que se presenta.
–Susana y Moria, dos de las consideradas divas del espectáculo, trabajaron muchos años con Sofovich. ¿Le gustaría hacer una carrera similar a la de alguna de ellas?
–No. Quiero ser Ximena Capristo. Hoy estoy haciendo revista, pero no sé qué voy a hacer después. Tal vez el año que viene me dedique a la actuación.
–Su primer deseo ya se le cumplió, ¿cuál es su próximo objetivo?
–Tengo ganas de ser madre. Y con eso, quizá cambie mi profesión porque no me gustaría hacer papelones arriba del escenario ya que después de ser madre el cuerpo no es el mismo. Creo que una vedette siempre tiene que estar tallada de pies a cabeza. Además, después de determinada edad no hay que hacer papelones, hay que saber cuando retirarse.
–¿Moria Casán y Carmen Barbieri entran en ese límite de edad?
–Carmen no sale desnuda, es una capocómica. Ella hace teatro de revista, pero tiene otra función.
–¿Y Moria?
–La verdad es que yo no haría lo que hace ella. Me parece que hay muchas señoras que están grandes para ponerse un conchero.
–¿Cuánto hay de verdad en eso de que Sofovich maltrata a las mujeres con las que trabaja?
–Lo que pasa es que la mayoría de las chicas lindas son tontas y es difícil que se acuerden una línea. Ni hablar de un texto para una obra de teatro. Es un tipo cabrón y exigente. Tiene un carácter particular. Pero, insisto, las chicas lindas son medio bobas y no pueden mostrar la cola y hablar a la vez. Capaz una de diez lo puede hacer.
–¿Qué le provoca que Rial diga que Gracias a la villa es un fracaso?
–Me da bronca. Son dos empresarios muy fuertes, pero deberían matarse entre ellos. No meter en el medio a 50 laburantes. Decir que vendemos 20 entradas es una cagada. Y es una vergüenza que, en ese sentido, la gente le crea a Jorge. El tema es que los chimentos están casi monopolizados por él. Tenemos una cantidad de público normal. No estamos agotando capacidades pero nos está yendo bien, normal. Es verdad que esperábamos más.
–¿Esta pelea es tan fuerte como lo que se ve por televisión?
–Es más fuerte, pero hay muchas cosas que escucho que no se podrían decir por la tele.
–Hace poco recibió amenazas telefónicas. ¿A qué las relaciona?
–Me parece que es un loquito que se obsesionó. No creo que venga de Rial porque sería poco inteligente. Me dejaron un mensaje en el que decían que me iban a matar. Según los rastreos viene de Mataderos.
–¿Qué le parece el fenómeno Fort?
–Me sorprende. No estoy en contra ni a favor, pero en la calle todos dicen que nadie lo ve, que no le dan bola, sin embargo, como pasa en la política, lo votaron unos cuantos. Que un tipo salga con un reloj a ver quién es el mejor postor para llevárselo me parece algo patético. No me gusta.
–Como fanática de Los Redondos, coincide en eso de que “El lujo es vulgaridad”
–Totalmente, y más en este caso.
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