Buenos Aires Económico
Por Graciela Chichilnisky
Argentina y los bonos ecológicos
01-11-2009 /
América Latina tiene una posición ambigua en el Mercado del Carbono.
Por una parte, como todo país en desarrollo, Argentina no tiene ninguna
obligación bajo el Protocolo de Kyoto de reducir sus emisiones de
carbono. Esto es debido al Articulo 4 de la Convención Climática de las
Naciones Unidas.
El mercado de los bonos de carbono ya mueve u$s130 billones
Esto es una ventaja para la Argentina, pero implica que actualmente no puede participar en forma directa como vendedora y compradora en el mercado de carbono.
Por lo tanto, para vender en este mercado de carbono se necesita tener limites de emisión. Sin embargo, existen "bonos verdes" que provienen de otra parte del Protocolo, precisamente del MDL. Y es en este punto que Argentina puede participar, conseguir fondos, y obtener créditos. Por ejemplo, si una empresa en el suelo argentino acepta una inversión internacional proveniente de un país de la OECD para un proyecto productivo que reduce emisiones de carbono, (reduce 1 millón de toneladas de carbón por año por debajo de la línea de base de lo que se emite actualmente en Argentina) entonces esta empresa nacional puede obtener 'créditos de carbono' que se pueden vender en el mercado.
Estos "bonos ecológicos" representan un incentivo económico de los países contaminantes para invertir en las naciones emergentes,
Los créditos verdes son una realidad. Hasta ahora, a través del Protocolo de Kyoto, se ha transferido más de u$s 23 billones en tales inversiones en países en vía de desarrollo.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que más del 60% de estos 23 billones de dólares fueron hasta ahora a China, porque es el país que más emite en el mundo, casi tanto como Estados Unidos y por lo tanto tiene más para reducir. En realidad China y EE.UU son los mayores emisores del mundo, ya que representan casi el 50% de los GEI mundiales, en cambio África sólo un 3% y Latinoamérica un 5%. Por lo tanto, Argentina no puede beneficiarse mucho del MDL, y por ello, una de mis propuestas en la cumbre de Copenhague será plantear el "carbono negativo". Es decir, una extensión muy modesta del Protocolo de Kyoto para permitir que Argentina y otros países en desarrollo, se beneficien del MDL. Esto requiere que se permitan tecnologías ya existentes, para construir plantas energéticas que absorban carbón mientras producen electricidad -una invención que se encuentra en proceso de comercialización en EE.UU-. Con tal tecnología, Argentina podría reducir 25% de las emisiones globales, aún si emite menos que 1%. Esto sería un gran avance y muy valioso para el país.
El futuro de las operaciones financieras globales dentro de mercado ecológico es enorme, y además involucra puntos como la equidad y la eficiencia. En tanto, y ante los estragos climáticos, considero que deberían crearse mercados ambientales para el agua y la biodiversidad. Estoy trabajando con UNEP y con European Environment Agency en Bélgica para crear estos nuevos mercados. Es difícil pero posible.
Graciela Chichilnisky
Economista, autora del libro Saving Kyoto
Impulsora del mercado de carbono
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