Sólo los bonos dieron ayer una alegría a los inversores
El índice Merval cayó 4,47%; cerró en 944,83 puntos. En dos ruedas suma
una baja de 7,62% y estira al 56,08% el rojo acumulado en lo que va del
año.
“El mercado estuvo muy pesado, muy vendedor. Afuera estuvo extremadamente volátil [mientras hablaban Paulson y Bernanke Wall Street subía y bajaba 100 puntos]. Movimientos así nos desarman a los mercados más frágiles. Es como un elefante en un bazar”, indicó Osvaldo González, analista de Arpenta.
El volumen no fue alto. Se negociaron $65,26 millones, de los cuales 60% correspondieron a Tenaris. Las bajas estuvieron lideradas por las empresas Petrobras Brasil (8,73%), Paty (6,47%), Tenaris (6,44%), Petrobras Energía (6,25%), Banco Francés (5,96%), Grupo Financiero Galicia (5,88%) y Grupo Clarín (5,65 por ciento).
“Petrobras estuvo en baja prácticamente toda la rueda. No es un tema local. Vende por temor a recesión, hay fondos desarmando posiciones y se dio alguna baja de recomendaciones.El Bovespa también cayó fuerte”, explicó Rubén Pasquali, analista de Mayoral Bursátil.
La baja del crudo a u$s54,44 el barril de WTI incidió en la cotización de las petroleras. Salvo Cresud, que subió 7,50%, y Aluar, que cerró neutra, ninguna de las restantes veinte empresa líderes logró mejorar su posición anterior.
Los títulos públicos, en cambio, fueron la estrella de la rueda. Para sorpresa de los operadores, se mostraron firmes a pesar de las turbulencias de los mercados internacionales.
Las subas estuvieron encabezadas por la familia de los boden. La emisión 2012 avanzó 5,11% y la 2013 quedó 4,34% arriba. El Discount en pesos –la emisión más operada– recuperó 2,56%, y el Par en la misma moneda acompañó con una mejora del 1,38 por ciento.
“Los cortos en dólares fueron los que reaccionaron más fuerte. Algunos especulan con que una vez que se dé la reforma previsional se alejan los riesgos de default en el corto plazo”, dijo Pasquali.
El analista indicaba que hay dos posturas respecto de los títulos: aquellos que eligen los bonos más largos porque su altísimo rendimiento salva el riesgo de default, y aquellos que optan por los más cortos porque ven que en el corto plazo no se va a dar una cesación de pagos. “En este caso, con cobrar el cupón en el 2009 recobrás una parte importante de la inversión [hasta el 60%]”, dijo Pasquali.
En tanto, González, de Arpenta, destacó que desde el lunes se vieron inversores locales, pero también órdenes del exterior en el mercado.
“Primero van a saltar los Boden –son en dólares y tienen unas tasas monstruosas– y después se irá acoplando el resto a medida que se acerquen los vencimientos. Evidentemente el que decidió la compra está descartando un riesgo de default en el corto plazo”, agregó.
Algunos títulos se mantuvieron en terreno negativo. El Bogar 2018 bajó 2,13% y el Bonar VIII cayó 2,28 por ciento.