Infografia: Buenos Aires Económico
Lo único acertado que se puede decir de Wall Street, es que se mantiene
sumamente volátil, todo lo demás sólo describirá a las Bolsas
estadounidenses de forma momentánea.
Ayer fue otro día de euforias y decepciones constantes, que impedían vaticinar el resultado final, pero la esperanza de que el debate sobre el futuro de las automotrices alivie al sector hizo que el cierre fuera positivo: el Dow Jones creció 1,83%, el S&P avanzó 0,98% y el Nasdaq quedó casi neutro, con una suba de 0,08 por ciento.
Las Bolsas de Asia y Europa también subieron, aunque no por el resultado de Wall Street, sino porque, dada la diferencia horaria, al momento de los diferentes cierres las Bolsas de los EE.UU. estaban en terreno positivo. En cambio las Bolsas de la región terminaron en baja, en línea con la caída que se producía en el Dow Jones cuando finalizaban la jornadas latinoamericanas. El Bovespa y el Merval fueron los más perjudicados, con derrumbes de 4,54% y 4,47%, respectivamente.
Wall Street empezó la sesión con entusiasmo por los buenos e inesperados resultados de Hewlett-Packard (HP). Es que la compañía con sede en Palo Alto, California, adelantó que en su cuarto trimestre fiscal facturó u$s33.600 millones, un 19% más que en el mismo período del año anterior, en que ingresaron u$s28.300 millones.
Si bien los resultados definitivos llegarán a fines de noviembre, HP anticipó además que obtuvo un beneficio neto por acción de 84 centavos, un 4% más que el mismo período del año anterior, por lo que las acciones de HP saltaron 14,49 por ciento. Sin embargo, la alegría duró hasta la media rueda, cuando distintos factores concientizaban a los inversores sobre la gravedad de la crisis.
En primer lugar las declaraciones del secretario del Tesoro, Henry Paulson, y del presidente de la Reserva Federal (FED), Ben Bernanke, frente a la Cámara de Representantes estadounidenses sobre su gestión del rescate financiero reforzaron la idea de que no habrá nuevas intervenciones hasta que el nuevo presidente de los EE.UU., Barak Obama, asuma en enero. Sobre la base este tema el presidente de Research for Traders, Darío Epstein, resumió: “El mercado no cree que vaya a haber mucha plata hasta que Obama asuma”.
Ese abismo de dos meses sin ayudo del Gobierno lo sufrirá principalmente el sector automotor, siempre y cuando no logre los otros 25.000 millones de dólares que piden al Congreso como préstamos de emergencia. Las acciones de General Motors bajaron 2,83%, mientras que las de su competidora Ford cayeron 1,77%, a la espera de que se concrete el rescate.
También se conoció la tasa de inflación mayorista, que llegó muy por debajo a lo esperado: una contracción de 2,8% en vez del 1,9% negativo esperado por los analistas. “El índice salió más bajo, lo que refleja mucha desaceleración. Esto señala que se viene una recesión importante”, alertó Elbaum.
Las acciones de los bancos continuaron sufriendo el recorte de empleados del Citigroup. El analista de Invertir Online.com, Emilio Dojas explicó que “se cree que el banco no llegaría a resolver sus problemas con el despido del 15% de su trabajadores”.
En tanto, los títulos de Yahoo! ganaron un 8,65%, tras conocerse que Jerry Yang, cofundador del portal de Internet, dimitirá de su cargo de consejero delegado, con lo que los inversores especulan con que la salida de Yang abrirá la puerta a un acuerdo con Microsoft, cuya oferta de compra había rechazado Yahoo! por considerarla insuficiente.
“No se quisieron testar los mínimos históricos”, manifestó Epstein sobre los rebotes de ayer. Por lo tanto, si esta seguirá siendo la premisa del mercado todavía quedan esperanzas de nuevos cambios de tendencia positivos.
Por Sofía Bustamante