“ho hay ningún divorcio. hay comunidad”, aseguraron en CGT
El Gobierno y la CGT no están distanciados. A pesar de que la central obrera pidió la reedición de la doble o la triple indemnización como herramienta para defender el empleo de cara a la crisis financiera internacional y que desde el Poder Ejecutivo salieron a rechazar esta opción, no hay divorcio en puerta.
Es más, ambas partes eligieron cuidarse mucho de hablar mal del otro y aseguraron que siguen unidos "en ideas y en objetivos".
Días atrás, la CGT sorprendió con sus reclamos para proteger los puestos de trabajo, justo después del fallo de la Corte Suprema de Justicia en el que se declaraba la inconstitucionalidad del artículo 41 de la ley 23.551 por considerar que limitaba la libertad sindical.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se había mostrado reticente a esta alternativa por considerar que "no había servido" cuando estuvo establecida.
El propio Néstor Kirchner y el líder camionero intercambiaron elogios en público durante sus discursos del lunes, con motivo del Día de la Militancia.
Ayer, fuentes de la central obrera confirmaron a Buenos Aires Económico que el pedido de reeditar la doble respondía a un interés por conseguir la "reflexión" por parte de los empresarios.
"La CGT quiere tener en carpeta este proyecto por si las cosas se agravan. Quiere tener este instrumento para que los empresarios se cuiden de seguir amenazando con despedir gente", sentenció la fuente.
En ese sentido, según pudo saber este diario, la intención última de los sindicalistas no es enviar inmediatamente al Congreso el proyecto de ley con la reedición de la doble. La idea es la de dejar circular la opción para que los empresarios "reflexionen" antes de tomar las próximas decisiones al interior de sus compañías y sepan que en la CGT estarán pendientes de esos movimientos.
Los empresarios agrupados en la Unión Industrial Argentina (UIA) volvieron a cuestionar la intención de la CGT, al señalar que esa iniciativa es "un desquicio, una locura" y emitieron ayer un comunicado de rechazo a la iniciativa planteada por los gremialistas.
En otro orden, desde CGT indicaron: "Los reclamos que estamos haciendo van de la mano con lo que el Gobierno está realizando: Acordar con las empresas que no despidan". Así, desde la central obrera intentaron despejar las dudas sobre enfrentamientos con la política de la administración de Cristina Fernández.
"No hay ningún divorcio. Hay una comunidad de ideas y de objetivos con el Gobierno", enfatizaron.
Una confirmación de que las relaciones entre el Gobierno y Moyano no son tan conflictivas como se quiso reflejar desde algunos sectores, lo dará el hecho de que el próximo viernes el ex presidente y titular del Partido Justicialista, Néstor Kirchner, estará en el cierre del Confederal de Camioneros que se realizará en la localidad de Necochea desde mañana, y en el que se ratificará al titular de la CGT en su puesto de conductor de la Federación de Camioneros por cuatro años más, hasta el 2012.
Así lo confirmó a este medio el hijo y secretario adjunto del gremio camionero, Pablo Moyano, quien agregó que además de Kirchner estarán presentes los ministros de Trabajo, Carlos Tomada, de Salud, Graciela Ocaña, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y los consejos directivos de la CGT y de las 62 Organizaciones Peronistas, además de los dirigentes de los gremios del transporte nucleados en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT).
Pablo Moyano desmintió los rumores sobre presuntas diferencias entre Hugo y el ex presidente de la Nación: "la única diferencia es que uno es de Independiente y el otro de Racing, sacando eso no hay otra cosa". Agregó que la presidenta Cristina Fernández había sido invitada, pero la gira por África le impedirá estar presente.
No obstante, los 500 congresales camioneros elevarán un documento a Moyano con algunos reclamos pendientes, entre ellos el pago de un doble aguinaldo para todos los trabajadores del rubro (ya se acordó en ese sentido con distribuidores de aguas gaseosas, de lácteos y de sumideros), eliminación de la "tablita" de Machinea, y una efectiva protección de los puestos de trabajo.
Por Ana Vainman y Héctor Medina