Agustín Romero
Esta semana, la Presidenta argentina está encabezando la primera de una serie de misiones comerciales por distintas regiones del mundo. En esta ocasión lidera el viaje comercial y político por el norte de África. Luego seguirá con el viaje a Rusia el 8 y 9 de diciembre y empezará el 2009 en una misión a India (vale señalar que estos dos últimos países forman parte del importante grupo BRIC conformado, además, por Brasil y China).
Estas misiones tendrán el doble carácter político-comercial. Desde el punto de vista político, la Presidenta mantendrá reuniones con cada uno de los jefes de Estado y máximas referencias de los países que visite. Teniendo en cuenta la crisis económica-financiera mundial y que se están sentando las bases para comenzar a dialogar sobre la nueva estructura del sistema internacional, la Presidenta argentina intentará perfilar nuevos diálogos y alianzas que permitan reposicionar a nuestro país en el nuevo diagrama del concierto de las naciones.
Desde el punto de vista comercial, la Presidenta encabeza la misión al Magreb buscando alcanzar tres grandes objetivos. El primero, fortalecer, fomentar y transmitir un clima de confianza para hacer negocios e inversiones en nuestro país; el segundo, reforzar y profundizar la relación entre ambas regiones, y tercero, trabajar (en esta ocasión) para que los países del Magreb, que han sido tradicionales compradores de alimentos argentinos, profundicen sus vínculos con nuestro país a través del comercio con un mayor valor agregado y con superiores niveles de cooperación bilateral en la mayor cantidad de áreas posibles.
En otras palabras, la Argentina está tratando de diversificar y profundizar aún más sus mercados de exportaciones no tradicionales (Mercosur, Europa y EE.UU.) para no depender de los países industrializados, que son los más afectados por la crisis financiera mundial. En esta ecuación, los países emergentes y en vías de desarrollo podrían convertirse en los motores de la economía mundial.
Con respecto al primer objetivo, la Presidenta tiene claro que debido a la crisis económica que afecta sustancialmente a los países del Norte, los países en desarrollo serán clave en el intercambio comercial para mantener nuestros similares niveles de crecimiento y desarrollo. En otras palabras, el perfeccionamiento del vínculo comercial con los países del Sur puede ayudar a paliar la caída de nuestras exportaciones hacia los países del Norte.
Este diagnóstico viene acompañado por dos datos centrales: el primero, los países industrializados analizan establecer medidas proteccionistas en sus mercados, y el segundo dato importante es que el comercio bilateral, por ejemplo con Argelia, se incrementó un 585% y que el balance comercial bilateral va a cerrar con un importante superávit para nuestro país. Por este motivo, nuestra Presidenta busca replicar este modelo en el norte de África.
Por ello, más de setenta representantes de grandes pero también de pequeñas y medianas empresas argentinas forman parte de la misión encabezada por la Presidenta con quienes buscará aumentar los niveles de negocios y vinculación con Argelia, Túnez, Libia y Egipto.
Con este objetivo, la Cancillería argentina ha organizado en cada uno de los países en donde estará la Presidenta rondas de negocios, seminarios y reuniones con el fin de abrir nuevas oportunidades para la Argentina. Lo más importante de todo es que cada una de estas actividades, con sello comercial, contará con el respaldo de la Presidenta, ya que ella abrirá o cerrará cada uno de estos eventos.
Es de esperar que éste y los venideros miembros del Poder Ejecutivo sigan entendiendo a la diplomacia presidencial comercial como una gran herramienta que tiene en sus manos el presidente de turno para promover y difundir a nuestro país en el mundo como un buen destino de inversiones, turismo y negocios.
Esta actividad presidencial no debiera quedar sujeta sólo a las misiones comerciales ad hoc, sino que debiera ejercitarse con mucho vigor en cada uno de los viajes presidenciales a los organismos multilaterales y a cumbres internacionales.
Agustín Romero
Profesor titular de Política Exterior Argentina de la UBA.