Economía
Crisis financiera
Paulson y Bernarke debieron justificar el plan B
18-11-2008 /
El secretario del Tesoro y el presidente de la Reserva Federal debieron explicar en el Congreso por qué usaron los 700 mil millones de dólares para invertir en acciones de los bancos más necesitados en vez de rescatar los activos hipotecarios tóxicos.
Henry Paulson realizó los anuncios.
El secretario del Tesoro, Henry
Paulson, y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, debieron defender hoy ante la Cámara de Representantes por qué cambiaron el destino de los 700 mil millones de dólares del rescate, en principio previstos para auxiliar la deuda tóxica de los bancos hipotecarios, y finalmente utilizados para invertir en acciones de esos mismos bancos.
Los dos funcionarios debieron concurrir ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes para explicar cómo usaron esos cientos de miles de millones de dólares, y por qué cambiaron el plan que habían propuesto al Congreso a menos de un mes y medio.
Al respecto,
Paulson explicó que el Gobierno del presidente George W. Bush no tenía "un manual de instrucciones" que pudiese aplicar en la emergencia y, por lo tanto, había tenido que ajustar su estrategia sobre la marcha. "Los mercados financieros estarían en condiciones mucho peores si el Congreso no hubiese aprobado este programa", apuntó.
Pero la presidenta de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos, Sheila Bair, que también compareció en el Congreso, insistió en que debería haberse usado los recursos para amparar a los compradores de casas que enfrentan la ejecución de sus hipotecas, tal como se había prometido.
En respuesta, Bernanke afirmó que había una cierta mejora en los mercados de crédito, pero que las condiciones, "en términos generales, siguen estando lejos de la normalidad". "El Gobierno debe encarar de forma decisiva el problema de las hipotecas como parte de nuestra estrategia más amplia para restablecer la confianza y la estabilidad en nuestra economía", aseguró.
La Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC, por su sigla en inglés), que garantizaba los depósitos bancarios hasta 100 mil dólares, recibió autorización primero para ampliar la garantía a 250 mil dólares, y luego para extenderla sin límites, por un período corto, a las pequeñas empresas.
"Es esencial que usemos la autoridad que se nos dio para acelerar el ritmo de modificaciones de los préstamos para detener y revertir la creciente oleada de desahucios que amenaza a toda la economía", expresó Bair a los legisladores.
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