Buenos Aires Económico
Por Martín Boerr
George Soros explica porqué gana cuando otros pierden
13-11-2008 /
El húngaro-americano, en 1992 le ganó una pulseada al Banco de Inglaterra al apostar contra la libra esterlina.
Martín Boerr | Editor de Opinión
Hoy desde las 10, en Washington, se llevará a cabo una audiencia en la
Cámara de Representantes que podría delinear los cambios que se vienen
en el sistema financiero mundial. Cambios que podría poner en marcha el
presidente electo, Barack Obama, apenas asuma en la Casa Blanca el 20
de enero. ¿Qué sucederá? El diputado demócrata por California, Henry Waxman, va a interrogar a las siete máximas figuras de los fondos de cobertura (o hedge funds), entre ellos, el mítico George Soros, el húngaro-americano que en 1992 le ganó una pulseada al Banco de Inglaterra al apostar contra la libra esterlina.
Una vez más, la crisis en los Estados Unidos encuentra similitudes con hechos recientes en la Argentina. En los EE.UU. no son pocos los miembros del Capitolio que sospechan que los grandes fondos de cobertura contribuyeron a la corrida que se produjo contra los activos bursátiles, sobre todo las acciones. En la Argentina de los últimos dos años, pasó algo parecido. Cada vez que el dólar pegó un salto de algunos centavos, el Gobierno miró a algunos bancos y fondos y los responsabilizó por el sobresalto cambiario, aunque generalmente sin dar mayores precisiones. Sólo una vez apuntó con nombre y apellido. Fue en julio del 2007, cuando el entonces presidente Néstor Kirchner acusó a los fondos Dresdner y Allianz de manipular el precio de los bonos atados a la inflación, contribuyendo a sembrar dudas sobre las estadísticas oficiales.
En la Argentina se acusó a entidades financieras, sin muchas pruebas, sugiriendo que había además intencionalidades políticas en maniobras de carácter especulativo destinadas a generar ganancias financieras. En cambio, en los EE.UU. el acercamiento es otro. Henry Waxman, el veterano representante por California, quiere meter sus narices en la forma de operar de los hedge funds, sentar a sus máximos responsables como testigos (no como acusados) y pedirles pruebas de cuestiones tales como la forma en que arreglan su paga los ejecutivos top; el detalle de cómo apostaron a la caída de activos como las hipotecas subprime, el dinero que ganaron en el último año cuando todos perdían y la forma en que contribuyeron al colapso de las Bolsas en los últimos tiempos.
El comité de control y reforma gubernamental, que preside Waxman, tiene potestad para controlar cualquier programa gubernamental, como el paquete de ayuda por u$s700.000 millones aprobado en octubre. Por estos días, Waxman también esta metiendo sus narices en los u$s20.000 millones que apartaron bancos como Goldman Sachs, Merrill Lynch y Morgan Stanley para pagar los bonus de fin de año. Estas entidades, junto a otras seis, recibieron u$s120.000 millones como parte del paquete de rescate votado a comienzos de octubre. Desde ese comité se solicitó a los bancos que entregaran detalle del pago de estos bonos, y los argumentos para decidir semejantes compensaciones en momentos en que las entidades deben ser rescatadas con el dinero de los contribuyentes. Un trabajo silencioso el de Waxman, sin el ruido de la comisión que presidió Lilita Carrió en el 2001 y que investigó el presunto lavado de dinero en la Argentina.
Martín Boerr
Editor de Opinión
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