Entrevistas
Buenos Aires Económico
DANIELA FIORE
“Las revistas de historietas salen con todo el esfuerzo del mundo”
10-11-2008 /
La joven cineasta dirigió Imaginadores, un documental sobre la historieta argentina que está cosechando excelentes críticas en festivales extranjeros. Contenta con el éxito, cuenta cómo fue el proceso de realización del filme.
Con animaciones, la estética del documental remite directamente al arte de la historieta
Por Cecilia Martínez Ruppel
La historieta argentina es reconocida como una de las mejores a nivel internacional. Sin embargo, poco se hace a nivel local para reivindicarla y difundirla. No fue ese el caso de la joven cineasta Daniela Fiore que, casi sin pensarlo, decidió realizar el documental Imaginadores para revivir las épocas de oro del cómic local, recordar los contratiempos del género en el país y detallar, en voz de sus protagonistas, el éxito de personajes memorables como El Negro Blanco, Cybersix, El Eternauta, Inodoro Pereyra, El Cazador y Clemente, entre tantos otros.
La película se estrenó en Buenos Aires en marzo y pasó casi desapercibida. Así y todo, está gozando de excelentes críticas en el exterior, y pronto habrá aquí disponible una versión en DVD que vale la pena ver. Con testimonios de maestros del género como Caloi, Francisco Solano López, Juan Sasturain, Horacio Altuna, Enrique Breccia, Quique Alcatena, Oswal y los recientemente fallecidos Fontanarrosa y Carlos Meglia, el largometraje animado sumerge a los espectadores en la historia del cómic y a su vez en muchas otras historias, tanto las de los dibujantes como de los personajes, para crear un documento emotivo con un final esperanzador.
-¿Cómo surgió la idea del proyecto?
-La idea surgió un poco por casualidad: Julio Nicolás Azamor, el director de animación de la película, fue convocado para hacer una exposición artística en homenaje a la historieta; en ese momento se nos ocurrió la idea de filmar a alguno de esos homenajeados para acompañar la muestra. Cuando empezamos a filmar se nos pasó por la mente hacer un largo documental, ya que no existía ninguno sobre la historieta de autor en la pantalla grande. Creo que a partir de esa inconsciencia que se nos cruzó en ese momento por la cabeza le dimos para adelante y surgió la película; no pensamos demasiado, la hicimos.
-¿Qué contacto tenías con la historieta antes de hacer el documental?
-Mas allá de lo que leía de chica, que más que nada era humor gráfico, yo estuve trabajando nueve años en dibujos animados, en el tablero… Siempre me gustaba dibujar y lo convertí en mi fuente de trabajo. Hace cinco años, en la empresa donde estaba trabajando en ese momento, conocí a un grupo de chicos historietistas que por necesidad estaban trabajando en animación, y ahí me fui metiendo en el tema.
-¿Cómo surgió que lo llevaras adelante vos? En general, en el mundo de la historieta predominan los hombres…
-(Risas) ¡Es verdad! Como de este grupo de chicos que conocí (y ahora somos grandes amigos), ninguno había estudiado cine, su manera de contar siempre fue a través del lápiz y el papel. Mi manera de contar es a través de una cámara, cuando surgió la idea, a todos les pareció algo un poco difícil de concretar pero lo hicimos. Fue una manera de unir las dos cosas que más me gustan, el cine y el dibujo. Una de las cosas que hay que ser para poder alcanzar un proyecto, más en este país, es ser perseverante. Yo tuve muchos proyectos fallidos que quedaron sólo en el papel, éste por suerte, gracias a la ayuda de todo el equipo de trabajo, se concretó.
-¿Cuál fue la reacción de los entrevistados ante la propuesta?
-Buenísima, los historietistas que tuvimos la suerte de entrevistar son, además de excelentes artistas, excelentes personas. Todos nos abrieron las puertas, nos ayudaron en lo que podían, nos contactaron con otros dibujantes, nos ayudaron con la difusión, todo. Creo que eso se nota en el documental, el clima y el cariño que pusieron todos para hacerlo.
-¿Cómo fue pensada la estética?
-La estética se pensó en base a la temática que tratábamos más que nada: la historieta. Ves la película y lo que se quiso transmitir, más allá de las viñetas, era el trabajo artesanal del dibujante, que se sienta el papel, la textura. Y a la hora de los personajes de historietas, la mejor manera de vivir esos personajes y sentirlos era además, dándoles movimiento. Ahí aprovechamos nuestra experiencia en dibujos animados y nos “animamos” a hacerlo de manera independiente, de otra manera no se hubiera podido hacer. Julio Nicolás Azamor, que estuvo a cargo de la dirección de animación, es responsable de que la animación transmita eso, y creo que se logró respetando el estilo de cada dibujante.
-¿Cuándo se estrenó en la Argentina?
-La película se estrenó en Buenos Aires el 20 de marzo, y después empezó su recorrido por las provincias. Veremos cómo sigue el curso. Se va a poder conseguir en DVD también.
-¿Cuáles eran las expectativas respecto de la difusión dentro del circuito comercial?
-La verdad es que las expectativas que tenía en el estreno fueron muchísimas y no salió tanto como esperaba. A nivel crítica periodística fue muy buena, la apoyaron y la película gustó mucho, cosa que me sorprendió porque estaba asustada, no sabía cómo iban a reaccionar. A nivel público fue más o menos, aunque a la gente le gustó mucho y es el día de hoy que siguen escribiendo a la página agradeciéndonos por la película, que es lo que a uno le da más fuerza y lo hace sentirse gratificado. La película no llevó la cantidad de espectadores que esperábamos en Capital Federal; tuvo una campaña de prensa chica y la gente se enteró tarde, cuando ya la habían levantado de cartel.
-Pero fue muy bien recibida en varios festivales internacionales…
-La película estuvo en la Mostra de Cine Latinoamericano de Lleida, en España, y ahora la invitaron al Festival de Cinema Jove en Valencia, España. Calculo que seguirá por otros más, pero todavía no tengo confirmación. Al Festival de la Mostra de Cine Latinoamericano de Lleida tuve la suerte de poder ir junto al director de animación y el montajista Emiliano Fardaus, que vino a apoyar la película. La verdad es que nos trataron de maravilla, nos mimaban, cuidaban la película y estaban siempre atentos a que no te falte nada, eran unas personas excelentes. Mas allá de eso, la proyección estuvo buenísima, fue casi a sala llena y con el privilegio de contar con la presencia de Horacio Altuna para la presentación, que no la había visto todavía pero se acercó hasta Lleida para verla; por suerte le gustó mucho, nos emocionó muchísimo contar con él para la primera vez que se proyecta en el exterior. Nos hicieron entrevistas allá para la televisión local y para los diarios, salimos en El Periódico, el diario más reconocido de Catalunya.
-¿Cómo ves la actualidad y el futuro de la historieta argentina?
-Creo que aunque en este último año volvieron a salir revistas de historietas, todavía no se puede vivir de la historieta en la Argentina. Los historietistas que tienen la suerte de vivir de la historieta publican en el exterior y es la única manera de vivir sólo de eso, salvo que estés en los diarios reconocidos. Las revistas de historietas que salen ahora salen con todo el esfuerzo del mundo, así como nosotros hicimos la película, es más que nada una cuestión de placer de ver publicados los trabajos que de negocio en sí. Presiento que a futuro puede mejorar todo, pero hay que pensar en educar a los chicos para que sigan leyendo, el futuro depende de que se transmita el placer de leer historietas y eso depende de todos.
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