Entrevistas
7 Dias
Yanina Filocamo
"Es un halago que me comparen con Evangelina Anderson"
Fotos: gentileza “Playboy”.
07-11-2008 /
Ganadora argentina del concurso Playboy TV 2008 le resulta más fácil desnudarse que mirar al chico que le gusta. Quiere ser una de las esposas de Hugh Hefner, pero no descarta otros candidatos. “No me molestaría ser botinera”, advierte.
Por Gastón Rodríguez (desde Mendoza)
gastonr@revista7dias.com
Mendoza es la tierra del buen vino y eso lo sabe hasta el más distraído de los turistas. Pero lo que no cuentan sus tarjetas postales es el “parkinson” que afecta a su suelo. En la zona de Cuyo no queda otra que aprender a convivir con los continuos sismos. Sin embargo, jamás aparecerá en los registros de la escala de Richter el terremoto de sensualidad que sacudió, el último viernes, la modorra de toda la ciudad. Con el Casino Hotel Hyatt como marco perfecto, por primera vez en la provincia se realizó la elección de Miss Playboy TV 2008. Nueve princesas de la Argentina, Chile y Uruguay desfilaron sus atributos y demostraron una vez más que todavía no nació el hombre capaz de resistir la seducción de las únicas conejas felinas. Sólo una reina por país y el premio de ser las nuevas estrellas de los próximos envíos de la señal. Pero entre tanto exceso de carne y excitación masculina, una blonda de mirada criminal y curvas generosas se destacaba sin proponérselo. La ganadora nacional, Yanina Filocamo, es un lobo en piel de cordero. Gestos tímidos, poses que no caen en la exageración y un futuro gigante como producto de exportación.
–¿Esperaba ganar?
–La verdad es que fui al evento mentalizada en que era un desfile más porque no me quería ilusionar. Pero cuando anunciaron que era la ganadora fue increíble. A mí nunca me gustaron los concursos, pero esta propuesta me llamó la atención y quise probar. Salió bárbaro, no me puedo quejar.
–¿Cómo se imagina la vida de una conejita?
–No lo sé, pero tengo muchas ganas de hacer un programa o comenzar a grabar una serie. En el trabajo soy lanzada. Cuando estoy frente a la cámara me enganchó enseguida con el personaje.
–¿Qué pasa si le tocan escenas íntimas con otras chicas?
–No tengo ningún inconveniente. Igual me gustaría arrancar con algo más tranquilo, como para romper el hielo. Porque yo vengo de hacer comerciales de jugos y cereales y en uno hasta hice de mamá joven. Escenas con chicas las haría más adelante cuando esté más relajada. Porque si lo hago quiero que se vea natural.
–¿Lo probó en la vida real?
–Por ahora no, pero si el día de mañana me llama la atención estar con chicas no tendría problemas en hacerlo.
–¿Tiene problemas con los desnudos?
–No, por ejemplo me da más vergüenza mirar al chico que me gusta. En la vida cotidiana no estoy seduciendo las 24 horas del día. Cuando no trabajo soy tímida.
–¿Eso quiere decir que en la cama es tímida también?
–No, eso es otra cosa. En la intimidad está todo permitido.
–¿Cómo es en el sexo?
–Me gusta dominar, pero también cambiar de roles todo el tiempo. La rutina es terrible. Soy una persona abierta a la que le gusta probar y cumplir todas las fantasías.
Hefner sí, Anderson no. Yanina tiene 24 años, un pasado de publicidades y promociones y un presente de chica póster. “Nunca me imaginé hacer algo en Playboy. Pero cuando me mostraron sus productos, la idea me encantó enseguida. Nada que ver a lo que me imaginaba. Todo es muy serio”, enfatiza la flamante vencedora.
–¿Le gustaría conocer a Hugh Hefner (fundador de Playboy)?
–Sería buenísimo. Cuando veo su programa con todas sus esposas me mato de la risa. Es muy divertido, aunque más increíble debe ser visitar su mansión.
–¿Sería una más de sus esposas?
–Probaría un tiempo para vivir la experiencia y conocer cómo es la vida allá. Sería muy gracioso.
–Usted se parece a Evangelina Anderson, ¿se ve como su sucesora?
–La gente asocia nuestros rasgos, por ejemplo, la nariz chica, los ojos y el pelo claro. Es un halago que me comparen con ella porque me parece muy linda, pero las personas se diferencian por sus personalidades. Por más que tengamos el mismo estilo a mí me interesa ser yo.
–¿Es botinera como ella?
– No, pero no me molestaría serlo. Tuve tres novios, el primero era auditor, el segundo jugaba al voleibol y el último era mecánico. Te darás cuenta que la profesión no me interesa.
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